Cuando tomas consciencia de ti mismo, cambia el concepto
de lo que te rodea.
Aprendes a respetarlo y modificas tu actitud frente a la vida.
"Ahora sabes que todo está donde debe de estar".
Con esta claridad, alumbras a quien quiere ver y comprendes
su oscuridad, porque has estado en ella.
Amas su sufrimiento, porque lo has padecido.
Ya no hay preguntas sin respuesta.
¡La vida te ha contestado!
Amàlia Casajoana
12/0/15
