Dejé mis huellas marcadas
en la arena de tu playa.
A solas con mis recuerdos,
y la mar por compañera,
me parecio oír a través de las olas,
cantos de sirenas.
Mi curiosidad,
hizo que me acercara a la orilla
de ese inmenso mar, para sentir
el hormigueo de sus olas,
bajo mis desnudos pies.
En esa hora mágica del día
percibes en tu adentro,
¡el crepúsculo!
Con el sabor de la mar
y la luz del cielo,
unidos al atardecer de un día cualquiera.
Amàlia Casajoana
22/8/16
