Tan silencioso inicio
tu entrada por mi alma,
que apenas se ha notado
solo...
por las tiernas diferencias
con la nada.
Más,
como el cielo
entre la noche y el día
has sido voz, al fin, voz desnuda,
y tan hermosa
que se dice así misma,
inolvidable.
Tiempo y tiempo...
me has estado hablando
con historias interminables sin historia.
Silencio y voz,
vas y vienes alma arriba alma abajo
pero te has quedado conmigo
como un eterno cántico.
Amàlia Casajoana
24/1/18
