Antes vivías ausente...,
pero has vivido un día
todo el gran peso de la vida en mí.
Y ahora
sobre la eternidad blanda del tiempo
marcada esta la seña de tu ser
y tu huella te sigue...
No, no se está quieta
corre tras de ti anhelosa de existir otra vez.
¡Sensación de retorno!
¿Pero de dónde, dónde?
Tan sencillo fue, tan sin esfuerzo,
como una luz que se encuentra con otra luz
sin que nada se toque
allí dentro del alma como un alma del alma.
Ha sido tan hermoso
que no sufre memoria como sufren las fechas,
los nombres...
Tú sabes lo que eres de mí. Yo no lo sé;
lo digo, se me asoma a los labios
como una aurora virgen de la que no soy dueña.
¿Son letras son sonidos?
No sé...
es mucho más antiguo que el aliento del mundo.
Amàlia Casajoana 19/12/17
