Esta temblando el árbol desnudo
y en espejos de agua bailando.
Y cantando esta la luna
riendo sin silencios
la lírica y romántica flauta.
En el cielo en hoz
por vez primera
se abre su luz cereza.
No se pueden quejar ni las auroras
ya que la luna sigue riendo, riéndose...
Una ola descansa sobre la marea
y el sol de madrugada
se dibuja solo en la palabra.
Pero el sol no canta, no sonríe aún
sin embargo,
se percibe en la luz que emana
la pasión de sus besos.
Amàlia Casajoana
29/11/1
