Mi corazón audaz emprende la conquista de:
¡Nada es ya imposible!
Una sola mirada de sosiego que es mía,
de mi amor.
Tan fiel a lo inmediato y tan infinito
el afán que comparto
a cada hora con el otro,
compañía gozosa y dolorosa a la vez.
Llego hasta mis fronteras, me colman.
¡Ya no sé saber más¡
Pasa el tiempo y suspiro,
más le acaricio y me abandono.
¿Cómo aislar en el aire esos momentos?
Imprevisible porvenir,
compuesto de infinitos hilos.
¿Sabrán ellos de los futuros días?
Mi corazón,
con lentitud de soñadora
¡en el suyo se abalanza!
Amàlia Casajoana
20/9/17
