... Me vi inmerso en una inmensa luz. En aquel momento me pareció que todo aquello era irreal, pero no era sí.
Miré hacia atrás para convencerme, de que todo era fruto de mi imaginación. Sin embargo aquella otra realidad seguia allí.
Sin saber cómo, pude ver mi pasado surgiendo desde la luz donde nada se puede ocultar, y fue a través de ella, con el rigor que exige la verdad, donde experimenté: sentimientos y emociones de todo lo vivido.
Liberado desde lo más profundo, sentí mi eterna soledad. Ese estado del alma donde la calma sucede a la tormenta.
Guardé la experiencia vivida y me sumergi ¡en la inmensidad del ser!
Amàlia Casajoana
16/6/16
(Canalitzat per Amàlia P. M.)
