La propia ignorancia nos hace creer que entendemos los grandes misterios y en general no tenemos la mínima capacidad de ver los simples detalles que nos afean.
Normalmente, son las personas las que olvidan fácilmente corregir los suyos, restando fiabilidad a sus consejos.
Moraleja:
Si quieres que la sociedad mejore, empieza por ti mismo. verás como cambia.
Es una praxis poco común.
Amàlia Casajoana
22/8/11
