El elefante bajo la mesa
El Ángel dio instrucciones a Mann: Sal de la ciudad y dirigirte a esa cerca de setos que hay al final del camino, y detente ahí.
Mann, estuvo un buen rato esperando donde el Ángel le dijo hasta que le llamó la atención uno de los arbustos que le estaba cerrando el paso. Creyó ver en él una anomalía, ya que en vez de un seto parecía ser una verja o portal.
Esta percepción intrigó a Mann, y pensó, que quizás solo era un juego de su imaginación, sin embargo, cada vez que miraba a ese seto veía una entrada. No sabía si era una fantasía pero quería comprobarlo y decidió atravesar el portal. Ese fue el comienzo de su aventura.
¡Que le estaba sucediendo! ¿Un despertar una consciencia más elevada? No lo sabía, pero era una verdad más grande de la que le habían contado jamás, y se sintió amado y seguro.
¿Cuántos de nosotros hemos sido invitados a experimentar ese cambio a través de señales o mensajes canalizados? Incluso puede ser que tú seas uno de ellos. No obstante, la gran mayoría eligen pensar que es un truco o que tal vez quieran lavarle el cerebro. Por si acaso, optan por mirar para otra parte.
Qué tal si vas de la oscuridad a la luz y te gusta más. ¿Creerías que esto es un engaño?
Te diré algo que deberías saber, todos tenemos la habilidad de mirar y si escoges hacerlo, verás una mano extendida que te está esperando. Esto es lo que le sucedió a Mann.
Amàlia Casajoana
<III deIV>
