El sistema (primera parte)
Cuando la humanidad llegó a este planeta y recibió su libre albedrio, hubo esa fusión de los cromosomas y de los telómeros. Este suceso hizo que esa humanidad se acercara más a Dios.
Todo esto representa un enigma para ti por su invisibilidad. Pero no se trata de ponerle un nombre para que puedas comprenderlo, simplemente has de dejar que te abrace el amor de Dios.
Sin embargo, ha habido mucha especulación sobre esta cuestión siendo completamente descartada, incluso por los espiritualistas modernos que te dicen lo que debes o no hacer.
No tan solo eso, pretenden anular tu libre albedrio exhortándote los pasos que tienes que dar para obtener el favor de Dios. Sin comprender que el amor quebranta todo ese argumento.
Imagínate ese séquito que llevas a tu alrededor que disponen de mecanismos y herramientas que ponen a tu disposición para facilitarte el proceso en cualquier experiencia que quieras vivir.
Puedes pensar que estoy fantaseando pero ese séquito lo llevamos todos seamos ateítas o creyentes. Sí, porque este séquito invisible, esos que pueden ser angélicos tienen el amor de Dios y no prestan ninguna atención en lo que tú crees o piensas porque su amor es absoluto.
Lo que te estoy diciendo es que hay un sistema a tu alrededor que es universal. Que está esperando que eso que tú tienes que es el libre albedrio, encienda el interruptor.
Amàlia Casajoana
<II de VIII>
