Se ha hablado de la coherencia entre las dimensiones, incluso entre tú y el creador y puede ser que conozcas el amor y comiences a diferenciar las distintas maneras de amor. Puede ser que veas la belleza más grande que hay en el universo ¡el amor que tiene el creador por eso que tú llamas tu mismo! Una de las cosas más difíciles de comprender por el intelecto.
Tu búsqueda te ha traído hasta aquí. Ahora sabes que no solo eres un mamífero caminando por el planeta, también sabes que la soledad, simplemente es una percepción mental.
Al llegar a este punto puede ser que te preguntes: ¿Cómo es posible que un sinfín de personas puedan creer en el Dios único y no puedan creer que esa esencia está en su interior que le conoce y le ama?
¿Qué hay del reconocimiento y la compasión de ese creador que puso dentro de ti eso tan sagrado que es su propia esencia? Ese único Dios conceptual del que te han hablado, se vuelve un padre que enjuicia y que tienes que complacer. ¡Eso es lo que está cambiando!
Será muy interesante ver la perplejidad de una sociedad caduca cuando los niños a muy temprana edad tan solo aprendan hablar, expliquen de donde vinieron y a expresar su sentir de otra madre en otra vida y te digan: ¡mamá tú me gustas tanto como mi otra mamá!
¡Hay mucho más! Se referirán al maestro del amor que es el creador o a la madre maestra. Habrá una nueva terminología que los niños empezaran a difundir desde su propia imaginación.
Los niños son conscientes de donde han estado antes y lo expresaran. Es un reconocimiento de que hay algo más grande dentro de ti. El niño lo sabe en algún nivel inocente y eventualmente se convierte en un divulgador en todo un planeta.
¡Dios ya no estará en el cielo y tampoco separado de ti¡ No tendrás que ir un día a la semana a un edificio a mostrarle tu respeto a ese Dios por algo que no comprendes y temes. No obstante, ¡se volverá tu mejor amigo!
Amàlia Casajoana
<III de VI>
