¿Eres una de esas personas que preguntan y quieren una respuesta concreta o una razón que les convenza para cuestionarlo todo? ¿O tal vez te sientes bien y lo liberas?
Digamos por ejemplo que antes de poner en marcha tu coche has de coger el manual de operación del motor, de la combustión y la transmisión automática y empiezas a estudiarlo durante horas antes de poner en marcha el motor. ¿Estás viendo lo que quiero decir con esto?
Tienes que comprender la belleza del amor para que la disfrutes. Tienes que comprender el plan del amor antes de participar en él y tienes que comprender realmente la multidimensionalidad antes de convertirte en eso multidimensional.
¿Qué tan larga es tu cuerda ahora? ¡Y la respuesta es sí! Porque dice: ya no estoy en una dimensión a que eso le importe ¡es ahí donde tú vas! Entonces si alguno de nosotros estamos ahí y decimos esa frase tan lineal estoy estancado, me explicaré: ¡No, no lo estás! Estas volviéndote multidimensional, sin embargo, estás decepcionado y frustrado de que esa cuerda no esté haciendo lo que tu pensabas que haría.
Ahora has llegado a un lugar donde pararte y esperar. Hay un riel por donde va a pasar un bellísimo tren ¿y si te dijera que el resto de tu vida seria vivir en ese tren que harias?
Dirías ¿estoy cansado de esperar ese tren o tal vez estarías esperando magia para ti? Estás tan casado que no ves tu nombre a todo su alrededor es el tren de la iluminación de una mayor comprensión llamada amor.
Respira con alivio este momento y vuélvete ¡multidimensional!
¡No es solo eso! Hay dos tipos de transporte uno para los que se sienten frustrados y otro para los que comprenden la luz. A los trabajadores de la luz no les importa de qué color es el tren ni cuando les va a llegar. Para ellos no hay horario ¡simplemente están allí!
Amàlia Casajoana
<V y ultimo>
