Abrigado en una vasta oscuridad,
su alma no supo nunca qué era lo oscuro,
por vivir en ello.

Aquel espacio de existir
medido por la luz del alba hasta el crepúsculo,
creyó que era la  única vida.

Cegado por esa ilusión,
nunca vio
el fulgor de las estrellas en la oscuridad.

Amàlia Casajoana
16/1/19
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