Fue anoche,
ya de madrugada te vi regresar.
Venías de aquel pasado silencioso
pero eras tú, sí, el de antes.

Nos miramos a los ojos
y el amor
afloró como un caudal de agua fresca
en nuestro corazón sediento.

En ese momento
tu mano se deslizó por mi mano
y los dedos se entrelazaron
con las primeras caricias.

Desde lo más profundo donde el amor fluye
nos pareció oír:

La página está en blanco para ser escrita.

Nos miramos otra vez
y vimos a través de esa mirada,
como entre tú y yo fluía el amor.

Amàlia Casajoana
6/1/19
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