¡Que paseo de noche
con tu ausencia a mi lado!
Los espejos, el agua,
se creen que voy sola
pero no saben
que aún guardo en el oído tu voz
y tus tenues palabras
van hablando conmigo.

Espectros, sombras, sueños,
amores casi olvidados
quieren venir conmigo;
pero de pronto notan
que llevo estrechada tu mano,
cálida, viva,
palpitando en la mía.

La que tú me tendiste al decir:
No te vayas...
y entonces la noche,
la oscuridad y el frio me vienen a besar
pero no pueden,
otro beso se interpone en mis labios,
el que me diste diciéndome...
¡No te vayas!

Amàlia Casajoana
17/1/18
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