Dame tu libertad,
no quiero tu fatiga,
no, ni tus hojas secas.

Ven a mí desde ti,
no desde tu cansancio.

Quiero sentir vibrar tu libertad,
me atrae como la brisa
y el olor de las flores en primavera.

Quiero sentirla,
igual que en sosegado soto
siente la rama.

Descánsala hoy en mí,
la gozaré con un temblor de hoja
al igual que tiembla la gota de rocio.

La quiero, sí...
para soltarla otra vez.

Amàlia Casajoana
26/12/17
Etiquetas: