No culpes a los demás de tu destino,
solo tú puedes elegirlo.
Los sentimientos afloran con las vivencias.
Una vez despiertos ¡olvida el motivo!
El proceso evolutivo es lento pero todo se aprende.
Es tu Yo el que te exige ser perfecto:
A él, no le puedes mentir.
Cuando le aceptes perderás el miedo a conocerle,
porque reconecerás en él ¡el amor!
Amàlia Casajoana
4/5/98