Inesperadamente, me hallé en otra realidad. Una inmensa luz iluminaba aquel espacio.
Tuve la sensación de estar en otra dimensión. Desde allí, podía percibir
sentimientos y emociones que con el tiempo había olvidado.
Uno a uno los fui recordando, encendiendose en mí, un inmenso amor por todo lo vivido,
ya que sin esta experiencia no podría ser como soy.
Amàlia Casajoana
24/4/16