A finales del verano, con el alma encendida por los vigorosos colores
que nos muestra la naturaleza en esa época del año. 

Sin prisa, observe como llegaba el otoño para cubrir el paisaje con sus hojas
envejecidas por el tiempo.


Los árboles, con su experiencia de muchas estaciones otoñales,
cambiaron la imagen del paisaje con un manto de colores dorados y rojos
para despedirse del verano.

Sin embargo, al caer las hojas, los árboles quedaron desnudos,
desvelandose así, su secreto mejor guardado:                                                                                      
la llegada del invierno.  

Amàlia Casajoana
19/8/16
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