Vencido, sí,
vencido por el espejo
que refleja tu derrota.


Ese espejo, donde te miras
y no te  gustas,

ya que solo puedes ver en él
la verdad de ti mismo:

el humo,
de lo que quisiste ser.


Sin embargo, en lo más profundo,
aún ves el claroscuro
donde se percibe

¡una inmensa luz!


Amàlia Casajoana
13/8/16
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