¿Cómo sabrías qué es el hambre,
si siempre estuvieras harto?
¿Cómo conocerías el amor,
si nunca te hubiera faltado?
¿Cómo te hallarías,
si nunca te hubieras perdido?
Todo ha sido impresindible
para llegar donde estás.
Ahora, ¡has de perder el miedo!
Solo él, te separa de tu realidad.
Amàlia Casajoana
4/5/96