El destino del Ser es evolucionar.

El desconocimiento que tenemos de nosotros mismos nos impide avanzar
en este sentido. 


La intensidad que ponemos en la interpretación de nuestro personaje
nos hace olvidar el propósito por el cual lo creamos.


Sin embargo, si permitimos que la luz entre en nuestra mente
y el amor en nuestros corazones, recordaremos
que Ser y Destino son inseparables.



Amàlia Casajoana 
14/1/12
Etiquetas: