Una vez has visto tu magnificencia no hay vuelta atrás. Ahora conoces una verdad esencial. Sin embargo, aún no eres consciente de su magnitud. La estatua de luz te invita a salir nuevamente al desierto y mirándote a ti mismo le saludas respetuosamente.
Cuando te hallas fuera del montículo de arena todo ha cambiado para ti. Ahora percibes una luz más nítida. Ves a las personas a través de las experiencias que viviste en los libros y sabes que aún no están preparadas para experimentarlas.
Ha sido la neutralidad la que te ha permitido vivir esta experiencia; dijo aquella voz que ahora me resultaba propia. De no ser así, hubieras seguido como los demás sin ver la puerta que te llevó a descubrir esos libros que te mostraron tu magnificencia.
Ser neutral te permitirá cambiar la visión que tienes del ser humano y podrás ver en cada uno de ellos esa luz que viste en ti mismo. Ya no podrás olvidar que todos formamos parte del Plan de la Creación.
Amàlia Casajoana
<IV y último>