Todo Ser cumple su destino.
Para que así sea, busca el entorno propicio para realizar su obra.
El protagonista vive su papel a la perfección, pero necesita a los demás para su interpretación.
Cada personaje colaborador experimenta simultáneamente su propio papel, y así sucesivamente, hasta que la obra, simplemente, se convierte en un monólogo.
Amàlia Casajoana
18/2/19