Si dispersas tu atención olvidarás tu objetivo.
Aprende a conocerte y reconocerás en ti mismo a todos los demás.
No te limites simplemente a mirar, acostúmbrate a ver lo que miras. Te sorprenderá descubrir la cantidad de detalles que no habías percibido.
Observa con atención “a tu padre y a tu madre”, verás en ellos tu futuro inmediato.
¿Cómo querrías en ese futuro ser tratado? Piénsalo bien, “depende de ti”.
Amàlia Casajoana
21/9/18